25/7/10

Rezar con Marvin Gaye






Ya que no se como rezar… escucho a Marvin Gaye. Y lo escucho porque estoy convencida que tenemos que rezar, que tenemos que orar, meditar, esperar, sentir… Porque si no lo hacemos ¿qué pasará con los niños de esta tan herida tierra? ¿Qué pasará con los bellos delfines? ¿Qué pasará cuando todos los mares estén contaminados? ¿Y que no podamos más ver el azul del cielo en toda su magnifica realeza, el azul del mar con todo su misterio interior, espejo de lo que somos porque de ahí viene nuestro nacimiento…? Tenemos que seguir rezando, orar, meditar, esperar, desear un mundo mejor, un mundo bueno, simplemente bueno, no un mundo que nos obligan a soportar y que ya no es nuestro mundo, nuestro palacio, nuestro reino porque ellos han decidido que seria un lugar de guerras y conflictos. Y yo no quiero de un reino así, no, no lo quiero. Esta brutalidad para ellos. Nosotros nos merecemos, si queremos, si lo deseamos, si lo esperamos, si lo chillamos, una tierra bella. Un palacio, lo que es. Pero no sabemos, no sabemos.


Tenemos que rezar, orar, meditar, despertar… porque falta poco tiempo, porque el tiempo corre, imperturbable, y cada vez mueren más niños y niñas, cada vez quedan menos delfines en las aguas que ya pierden de su admirable azul. Y sin niños, sin niñas, sin delfines, ¿como podremos soportar esta vida en esta tierra que es una reina, una diosa, una admirable creación del universo?





Entra aquí en esta magnifica mándala y ven a rezar...






2 comentarios:

Alejandro Kreiner dijo...

ojalá algún día se solucionen los problemas derivados de una mala gestión de los recursos que nos brinda la Tierra.

Saludos.

Franki dijo...

Días atrás quería escribir un post en mi blog, mientras miraba los destrozos que el ayuntamiento esta haciendo en el parque del Guinardo, no acabaran hasta que lo conviertan en un jardín domesticado, sin vida propia y mucho cemento... me estaba haciendo mala sangre... sin darme cuenta me quede con la mirada perdida en unas pequeñas flores... sin ser consciente me quede contemplando aquellas diminutas florecitas y pensé en su belleza y que su vida es corta y el tiempo se las lleva... y a mi con ellas... mientras la humanidad sigue su trágico destino...
Lydia, escarba en el entorno, que esta a tu alcance y agárrate a lo mejor que encuentres... sera lo único que podrás vivir y salvar, el mundo es como un Titanic sin barcas y con mucha gente gritando y empujándose para conseguir una buena posición para salvarse... seguro que ninguno disfruta de la música de la orquesta y al fin todos con un mismo destino.
Un fuerte abrazo, amiga Lydia