16/7/10

Querida amiga,



Querida amiga,


Sigue el infierno del Golfo, un infierno prefabricado por unos políticos esclavos de grandes corporaciones. De la misma manera que estas corporaciones prefabrican guerras, entre ellas las de tu país, de la misma manera han planificado el infierno del Golfo de México. Y lo han hecho con una frialdad tan soberbia y cínica y orgullosa. No hay palabras para expresar esta frialdad que es la frialdad del puro Mal. Tú sabes muy bien de lo que estoy hablando cuando hablo del Mal.


En el Golfo existe una tragedia humana y ecológica de tan grandes proporciones que tampoco aquí hay palabras para expresar el desastre, pero un desastre que podría definirse como una gran conspiración real y mortífera, un gran plan para matar a millones y millones de personas que ahora quieren irse de esta parte del mundo donde la muerte ronda como un fantasma, donde la muerte ya ha matado a centenares y seguramente millares de personas. Entre ellas los trabajadores de BP, muertos, asesinados y que apenas tenían 50 años.


Es una epidemia que flota en el aire, en el agua, en la tierra y que mata. Y es una epidemia real.


Esta epidemia ya ha subido hasta el norte, hasta Dakota, hasta Ontario, una provincia de uno de los países más bellos del mundo, el Canadá.


Amiga… ¿Qué es lo que esta pasando en esta tierra, nuestra madre? ¿Por qué los hombres que nos dirigen han aceptado ser los esclavos de las grandes corporaciones? ¿Por qué?


Ya te lo dije en la última carta, el patriarcado tiene que desaparecer. Los hombres que hacen parte de este patriarcado tienen que parar de gobernar. Tiene que volver el matriarcado, tienen que volver a mandar las mujeres, más humanas, tiene que volver la razón, la justicia.


Mientras tanto aquí nosotros seguimos como si nada pasase. Ni se habla seriamente del Golfo, como si el Golfo estuviese en otro planeta. De la misma manera tampoco se habla de la guerra en Afganistán, nadie sale a la calle manifestar, como se hizo hace años (parece un siglo) a chillar en contra de la guerra en el Vietnam. Todo va bien en este mundo, parece ser. Cuando la realidad es que todo va mal en este mundo. Y cada vez peor. Pero la ignorancia reina. Reina en los altos cargos, reina en los bajos cargos. Un día pagaremos, aquí, allá, donde sea, esta fanática religión de la ignorancia.


Estos asesinos del Golfo, asesinos a escala mundial, tendrían que simplemente ser juzgados como fueron juzgados los asesinos del régimen Nazi.


Lo único que nos queda hacer, como un deber, es meditar, seguir meditando para un mundo mejor, meditar hasta la punta de nuestro ADN, meditar de los pies a la cabeza, meditar para que el agua, el aire, la tierra se curen, meditar para que nuestros gobernantes cambien el chip que tienen el su cerebro (si cerebro les queda), meditar como yo medito a mi manera todas las noches para que tú, pequeña niña del Irak herido pueda sobrevivir sanamente, física y mentalmente, tú y tus amigos y amigas…


El poder de la mente es potente.


Te quiero, amiga.