16/03/12

Hoy, más que nunca, Andrei Rublev, de Tarkovsky

Andrei Tarkovsky

Hoy en día, más que nunca, la gran obra de Tarkovsky: Andrei Rublev

No es la primera vez que veo esta película y sí, recuerdo aquel día cuando la vi, y mi estado de animo al verla después de las tres horas que dura esta realización, y como me sentí a lo largo de toda la función en un estado de gran meditación. Ya que la obra de este director ruso esta hecha para ello, para meditar.

Necesitamos meditar, lo que es muy cercano a estar solos con nosotros mismos. Tarkovsky dijo que es importante estar más solos, que es esencial esta soledad para el crecimiento interior. El cine de Tarkovsky es un cine estético, que pide del espectador presencia y silencio. No es un cine de masas, y es un cine que nunca llegará a ellas ya que las masas piden divertimiento y olvido y porque las masas temen al silencio.

El cine de Tarkovsky, a mi entender, es un cine bello y artístico, donde el silencio es primordial para dejar al espíritu que hay en nosotros vagar, viajar, divagar y concentrarse a la vez, conectar con la belleza y el dolor que se nos es mostrado bajo la mano del artista. La película Andrei Rublev esta construida bajo esta óptica: la  de mostrar unas escenas como si fuesen cuadros y permitirnos entrar en ellos, ser testigos, reflexionar sobre lo que estos cuadros muestran. Son estos un espejo, artísticamente bien manejado, que nos permite vernos a nosotros mismos.







¿Quienes somos? ¿Que hacemos aquí? Que sentido dar a todo esto,  a la vida,  a la muerte, al  dolor, la miseria, la guerra… Andrei Rublev  es la historia del camino de un artista, un monje pintor de iconos y de frescos que vivió en una época extremadamente dura, y que gracias a esta dureza pudo crear. Tarkovsky dijo también que el sufrimiento del artista es necesario a la creación. Si viviésemos en un paraíso, el artista no tendría su lugar. También dijo algo muy importante: cada experiencia que vive un ser humano es personal, cada generación tiene que vivirla, cada ser humano tiene que vivir su propia experiencia, fuente de evolución. Los consejos no sirven de nada. En este sentido la libertad parte ante esta normativa: eres el maestro de tu propia vida, la experiencia es tu camino de crecimiento.

Andrei Rublev, pintor, artista,  fue testigo de un momento brutal y esta experiencia suya fue la fuente de su arte. A lo largo de la película vemos las dudas del creador: ¿de qué sirve mi arte ante todo esto? ¿Por que el arte cuando la humanidad esta en la obscuridad más oscura? ¿Tiene sentido crear? Preguntas existencialistas que nosotros, ante las suyas, también nos hacemos y nos las hacemos a lo largo de toda nuestra vida. Sabemos que acabaremos todos en polvo, como así fue de Andrei Rublev, como fue de Tarkovsky,  como ha sido de todo, de los grandes hombres como de los pequeños, de los imperios, de los invasores, de los que sufrieron la invasión. Todos en esto que es polvo, tierra y humus. Nada más ni nada menos.

Lo que queda es pues las obras de arte, y la naturaleza. Esta es un personaje muy importante en toda la obra de Tarkovsky, casi el principal actor, su presencia es infinita y bella, llena de sonidos, de colores, de formas, llena de este silencio y de esta veneración que le debemos ya que la naturaleza es nuestra madre, nuestro suelo donde vivimos y morimos, nuestro camino a todos. Ver una película de Tarkovsky es como andar pies descalzos sobre la hierba y uno sale de la sala como regenerado, vitaminado y un poco más feliz.

Andrei Rublev  no es una película fácil de ver. Ninguna película de Tarkovsky es fácil porque pide del espectador todos los sentidos, porque está creada para la presencia del silencio interior y porque esta en particular es muy larga. Si apenas podemos concentrarnos en 5 minutos, ¿como podremos hacerlo durante 3 horas seguidas?  Pero justamente porque no podemos concentrarnos 5 minutos que debemos hacer el esfuerzo de ver esta película. Sin embargo Andrei Rublev  esta montada por capítulos, 7 en total, cada uno separado en sí, cada uno una historia en sí, un mundo, un misterio, una etapa para hacer de toda la película un gran fresco que solo tiene sentido en la unión de todas estas partes. Es pues posible ver esta película en sus capítulos, a nuestro ritmo.


Al ver esta larga historia nos damos cuenta de la actualidad del tema que es el de la condición humana, nuestro legado desde siglos y siglos y que aunque ahora vivamos en una era tecnológica seguimos en la oscuridad total. Tenemos ordenadores, comunicamos con ellos, tenemos coches, viajamos… y sin embargo seguimos en la oscuridad, la humanidad sigue bajo el yugo de los Tártaros, hoy vestidos de nombres corporativos, siguen los príncipes sádicos, las elites egoístas y sin alma. La brutalidad esta presente, por mucho que no queramos verla, igual de brutal que durante la época de Andrei Rublev, igual de sádica e igual de psicopática. Nada ha cambiado, solo las apariencias.

La  invasión de los Tártaros y las atrocidades que hicieron es un capitulo muy importante en la obra de Andrei Rublev en parte porque a partir de este momento (Andrei fue testigo de las barbaries), el monje pintor decide guardar el silencio. Un silencio a todos los niveles, tanto de la palabra como de la creación. Más tarde Andrei volverá a utilizar la palabra, para consolar y… para crear. Es entonces un momento clave para la evolución de Andrei, el silencio como arma y como auto-reflexión. Los Tártaros siguen vivos, cometiendo los mismos crímenes, ayer en Libia, hoy en Siria, y mañana en Irán. Es entonces esta película una reflexión sobre nuestro presente y como dije antes, un espejo de lo que fuimos y seguimos siendo.

La esperanza sin embargo existe, es esta luz que produce el arte, es el amor, es la compasión que nos transmiten las obras de los artistas. Andrei vivió en la Edad Media y le tocó crecer en una época de gran dolor y miseria. Nosotros nos ha tocado vivir este momento y también viviremos un gran dolor. Queda el arte pues, que es una escuela de los sentimientos.



12/03/12

Mory Kante

Mory Kante
Pues aquí esta uno de los mejores músicos de Africa, del Malí, una de las más bellas  voces del continente, cuna que dió luz a los griots, estos hombres que cuentan historias de dioses, de leyendas y misterios, de mitos y aventuras, de vidas...  Voz y música, vitalidad, energía, circulación. Me gusta tanto esta composición que la quiero compartir con vosotros para ofreceros el poder que hay en ella,  y que yo percibo como un regalo de la tierra, de los cielos, de seres divinos de piel oscura y bella. A disfrutar pues algo que es como una ola de felicidad, de presencia y de  fuerza.







09/03/12

Carol Shields

 Carol Shields

Me gustaría recordar el primer día en que vi uno de sus libros, o su nombre, el primer día en que mis dedos rozaron uno de sus libros, este por ejemplo, el que ahora tengo entre mis manos, Swann, el primero que leí de ella. ¿Cómo fue? me pregunto. Y no llego a poner ninguna imagen, debió de ser en aquella librería pero por que me llevé el libro en casa, y cuando empezó este amor que siento por ella, ella que ya no esta, Carol Shields…

Sus libros son como pequeños tesoros. Una abre la cajita y aparece una luz límpida y bella. Y esta luz, además de ser hermosa, es fuerza y energía.

Hay escritoras así, de las que me enamoro. Carol Shields es una de ellas.

Esto sí: recuerdo que leí todas sus novelas en un año entero, con pasión. Fue un año importante en mi vida, un año de mucha energía, de toma de decisiones, de cambio. Recuerdo que las novelas de Carol me empujaban en esta energía, que yo rebosaba de felicidad, que yo también era otro personaje de sus historias, otra mujer vibrante y cambiante, que la vida era un regalo que yo veía en fin, que el cielo que yo contemplaba era muy parecido al que sus heroínas contemplaban mientras hacían sus tareas, iban al trabajo, se enamoraban, viajaban, investigaban sobre sirenas o sobre jardines. Todo me era tan familiar. Y Carol Shields siempre abriendo, abriendo ventanitas, abriendo trocitos de mi alma, investigando conmigo esto tan extraño que es la vida, y sobre todo la vida de una mujer, yo.




Desde entonces sé que ella es una de las mejores escritoras del siglo pasado y de este también ya que murió en 2003. Murió, por cierto, sin que yo supiese y esto porque mi vida había tomado otro camino del que yo esperaba. Y en medio de una depresión y una gran soledad y muy lejos del Canadá, también su tierra, no me enteré de su muerte. Años más tarde, al volver a leerla, quise buscar su dirección para escribirle lo mucho que ella significaba para mí, para mi vida. Pero ya era tarde para decírselo.

Hoy vuelvo a leer este  primer libro que un día cogí entre mis manos. Como aquel entonces, vuelvo a sentirme feliz, sin razón, o sí: estoy viva. Como sus historias, como ella misma, que sigue en sus historias, en sus cuentos, en sus poesías y biografías. En esta manera tan particular y magnifica que tenía de mostrarnos lo cotidiano desde un punto de vista mágico, alegre y simple, humano, vital.

Hoy honoro esta mujer que ha escrito unas novelas extraordinarias que hablan de la vida. La honoro por su valentía, su maestría en el lenguaje, su innovadora manera de contar una historia, su coraje de abordar la vida de mujeres y hombres desde la intimidad con un cariño y una sensibilidad que  hacen de la lectura un viaje interior posible. Honoro a esta escritora que supo de los recodos más escondidos de todo lo que nos rodea: la naturaleza, objetos, casas, paisajes, fotos, etapas de la vida, muertes, matrimonios, el amor, la ternura, libros… Que supo, con magia y energía bella, ir más allá de las aparencias.


25/02/12

Un día llegará, sí.

El Bosco




Venidos desde la más tenebrosa oscuridad,
aquí estáis, vomitando vuestro veneno.

Sois unos seres repugnantes,
asquerosos personajes,
sin mirada os atrevéis
con desprecio y odio
con asco
a utilizarnos como vuestras bestias,
sois los todo poderosos (esto creéis)
los incultos  y sádicos políticos y gobernantes
de este mundo.

Regentes llegados de la más lúgubre noche.

Raza escalofriante
vuestra presencia huele a inmundicia,
a basura
a mierda.
Sois tan repulsivos que ni vuestros trajes de oro
esconden las sucias escamas de hierro que os aguantan
sois tan mugrientos que solo veros
nos inunda de una nausea grande como el cielo.
Viciosos personajes que dirigís este mundo
que creéis que es vuestro
para hacer experimentos sobre nosotros,
disfrutar de nuestras vidas que necesitáis
para respirar en vuestros organismos tóxicos
de insecto y  de reptil.

Sois la basura de esta tierra
Sois el veneno de esta nuestra tierra
que nos habéis robado,
que  habéis destruido y maldecido
desde vuestras cuevas del infierno.
Torturadores y justicieros del mal
un día vendrá la venganza, prometido.

¡Un día llegará el momento en que
los santos inocentes entrarán en vuestras cavernas!
con hachas y cuchillos, con machetes y bastones
para cortar vuestras cabezas de lagartos traicioneros
y de larvas consumidas por el odio.


Un día la inmensa masa, (cuando despierte de esta pesadilla sin nombre)
vendrá hasta vosotros, 
grotescas entidades que sois y que siempre
seréis,
para eliminaros completamente de este planeta.


08/02/12

Un nuevo día

Foto de Sergio Bagna




A veces me quedo quietecita, tranquila y quieta como un árbol. Y lloro. Lloro por todo esto, esta paz y esta impaciencia, por todo lo que esta pasando y pasará lloro por lo bello y lo feo, por el dolor de los otros que es como algo pegajoso y amargo, por el sufrimiento no solo de los humanos pero también de los animales, de las plantas, de la tierra entera, lloro por lo que pasará y lo que pasó, lo que pasó dejando huellas que no somos capaz de ver y si las vemos no somos capaz de mirarlas, por esta indiferencia lloro, esta desfachatez que va con esta indiferencia, este orgullo que va con esta desfachatez, tantas cosas me hacen llorar, todo lo que pasó que solo dejó huellas marcadas por el desprecio, y nosotros seguimos andando como si nada, lloro por nuestros antepasados que lucharon por nada y que no se podían imaginar nuestro conformismo, nuestro cinismo, nuestro egoísmo, por ellos y los de mas allá, los de siempre, los que sin ellos no estaríamos aquí mirando sin ver todo esto desde un lugar que nos parece intocable, pero que sinvergüenzas que somos, que ignorantes que somos, que resecos están nuestros corazones incapaces de distinguir la luz de la oscuridad, lloro por estos corazones porque ya no son corazones sino objetos sin alma, sin forma, sin esencia, sin presencia, todo esto me hace llorar, nuestras vidas que pasan y pasarán y que son como una brisa apenas perceptible en el universo, por la repetición de todo, la ausencia de reconocimiento, lloro por los culpables que nos tienen atados los pies, que repiten desde siglos y siglos los mismos crímenes contra la humanidad y nosotros no somos capaces de luchar contra ellos y por que me pregunto, y así siglo tras siglo, los mismos crímenes contra la humanidad, los mismos crímenes, los mismos.







27/01/12

Estar en paz

Soy como una perra, mirando el horizonte.


Tomé una gran decisión, a principios de este año: estar en paz. Y lo estoy logrando.

Me encuentro con más energía, con más fuerza, con más alegría. Todo me parece un milagro: estar en vida, el cielo, mi perra Laika. Todo es bello. Todo lo que toco, lo que esta cerca de mí y dentro de mí. Mi cuerpo, mi cerebro, mi habitación. Acepto lo que tengo y esto para mí es estar en paz.

No más peleas, con mi esposo por ejemplo. No más rabia. Si aparece la rabia la hago desaparecer con una pequeña sonrisa. Y una gran respiración. No mas disgustos porque me encuentro con gente que no saben dónde esta Irán. No más enfados porque mis vecinos ignoran que los responsables de esta crisis es debida a los bancos. Por la noche duermo en paz, también. Bueno, todo es relativo, claro está.

Esta paz no quiere decir que no mire este mundo tal y como es. Puedo mirarlo, y con más inteligencia. Con más separación. Con más gusto. Como mejor, leo más, fumo, ando una hora al día con Laika en un campo que me abre puertas a la meditación. Caminar es meditar. Caminando y meditando miro a este mundo, lo estudio, lo percibo. Hay tantas cosas que tengo que descubrir, aún. Pero primero estar en paz. Es la base.
Laika.

¿Por que todo esto? No soy la única que siente este deseo como de separarse, aunque sea sutilmente, de todo esto que esta ocurriendo. Quizás para entenderlo mejor desde otra perspectiva más intima. Más suave. No sé. Es lo que hay.


Dos perros mirando mis paseos.

Acabo de terminar un libro muy interesante, otro libro que habla de la guerra. Bueno, es un tema que me interesa, y un tema actual. Aquí va el libro.



He aprendido mucho, durante estos últimos años, sobre los Todo poderosos, esta especie que yo no considero humana. Antes, cuando leía sobre la guerra, creía que habían buenos y malos. Ahora sé que la guerra es un momento de gran psicopatía universal. En ella participan a gusto los psicópatas: los lideres, de todos los bandos, los soldados, de todos los bandos, y los lacayos: de todo tipo, en todas partes. De esto hablaba también Saint-Exupery en uno de sus libros,  este.



Terrible, la guerra. Ver que es siempre como una partida de ajedrez: cae un peón, y en una batalla pueden morir 300 mil personas en unos días. Cae otro peón, y son unas cuantas ciudades que han sido bombardeadas y dejadas como escombros. Un caballo que se mueve, es todo un ejército eliminado. Y mientras ellos juegan, entre copitas de Ron y cigarros, millones de personas son enterradas vivas, es un decir. O quemadas vivas. Todos hemos visto estas imágenes en la tele, pero siempre con la particularidad de que unos estaban para “defender” el planeta de la libertad. Pero el resultado es, ha sido todo lo contrario. Entonces ahora cuando leo sobre la guerra, y este libro que acabo de terminar habla de ello, cuando lo leo desde esta nueva paz que se ha instalado en mí, puedo verlo todo mucho más claro. Y entenderlo con una claridad que sí, duele. Pero que abarco en mis corazones de ser humano. Todos tenemos muchos corazones, esto lo vamos descubriendo con la edad.


Mis tres mosqueteros.

Este libro habla pues de la guerra pero como la vivieron 6 mujeres en Inglaterra. Sin embargo estas mujeres podríamos ser nosotras. O nosotros. Son, yo creo, nuestras abuelas que tenemos pero que no sabíamos que teníamos. Aquí están, bajo las bombas, en el terror, en las alegrías también. ¿Qué es lo que nos están diciendo ahora, en 2012? Algo nos tienen que decir, y desde la paz hay que saber escuchar sus voces. No es fácil. Pero es esclarecedor. Por una parte nos muestran lo absurdo de la guerra, por otra parte nos hacen entender que lo que tenemos, esta vida, esta casita, los libros, mis perros, tantas cositas más, es muy, muy frágil. Frágil, delicado, bello. Lo mío, mi vida, pero también tu vida, tus cositas, y las de ellos, los que estos seres tan poderosos y no humanos quieren atacar.

No olvidemos esta paz interior. Que la paz te acompañe, compañero.

Ojos de Skyppy.

08/01/12

Esencia



Que vergüenza de mundo, sí sí, un mundo vergonzoso que va esclareciéndose dentro de mí, (pobre humana que va desnudando estas capas de piel de cebolla que todos llevamos y que necesariamente tenemos que quitar para llegar a lo que se parezca más a la estricta verdad,  a nuestro centro, al centro de todo)... No nos queda otra. No nos queda otra que mirar este mundo y en silencio, desde el silencio, acapararlo, desnudarlo, con escrutinio, con atención. Es que no nos queda otra porque de lo contrario no llegaremos tampoco a esto tan esencial que es nuestra propia y única esencia, y esta esencia, que solo es posible encontrar en la soledad, es lo que somos. Y siendo lo que realmente somos podremos cambiar este mundo. Quitarle la vergüenza, limpiarlo de esta horrorosa mentira que dura desde hace tantos milenios, almenos hagamos este pequeñito esfuerzo que pide, cierto, mucho trabajo.



06/01/12

Tambores de guerra, siguen




Yo no sé si habrá guerra o no contra Irán, pero sí sé lo que hay ahora: una terrible y vergonzosa propaganda en contra de este país. Y esto a mí personalmente me molesta muchísimo.

¿Como se entiende que políticos que supuestamente cuidan de este mundo hablen de bombardear un país? ¿Y que la gente, la gente normal y corriente, esté inmune a estas terribles amenazas? Esta total indiferencia es el principio, para mí, del final de algo que  nos vamos a arrepentir de tal manera que no quiero ni pensarlo. Esta indiferencia fue la misma que los alemanes, confiados en que eran los mejores, dieron su apoyo silencioso a un partido que les llevó al sufrimiento extremo: la guerra no solo fue en contra de los judíos pero tocó a todos y Alemania fue la primera victima. Pero esto no nos lo enseñan en la escuela. Nos dicen: hubieron unos vencedores, unos valientes aliados que pararon la guerra. Es para reír, francamente. Pero de una risa que no es cómica en absoluto. Más bien trágica.

Como lo que esta pasando ahora, indiferentes que somos a nuestro futuro. Bueno, esto ya lo he dicho tantas veces.

Es muy importante reflexionar sobre estas cosas, estos temas vitales, estas cuestiones esenciales desde la paz interior. Desde el silencio podemos mirar este panorama y ver lo que realmente esta pasando. Pero tenemos que tener los oídos agudos, como los perros y los gatos, como todo animal inteligente ya que los tambores de la guerra están sonando. ¿No los estáis oyendo? Yo los oí cuando destruyeron a Libia. Y siguen, siguen. ¡Agudizar vuestros oídos por favor! 







02/01/12

Que tengais un buen año





Os deseo a todos un año muy emocionante. Si no hay emoción no vale la pena vivir. La insipidez ya la tiene el señor Rajoy y su gris equipo de bandidos. Tengamos pues emoción en cantidad, paquetes de emoción, bolsas de emoción, para dar, para regalar, para ofrecer. 

Quiero un año emocionante. Quiero un año en pico. Deseo un año de cambio. Un poco más de cambio, a nivel personal sobre todo, a nivel mundial sobre todo. Que las cosas cambien, por dios, ya sería hora, ¿no? Pero drasticamente, y que este cambio sea critico, para los reyes y los equipos grises. No necestimos de reyes, ni de palacios, ni de princesas estupidas, ni de príncipes que solo saben estar depié, como monigotes. Basta ya con tanta tonteria. Necesitamos volver a lo esencial. 

No tengo mucho que decir, como podeis ver. Pero siento que este año pasarán muchas cosas, cosas buenas, otras menos buenas, habrán cambios, habrán sustos y sorpresas, escandalos, verguenzas que tendremos que soportar, la vida será más cara, la economía caerá, habrá una crisis y posiblemente una crisis bastante grande que nos dejará atontados y que nos hará preguntar: ¿Por qué hemos votado un partido politico que nos está jodiendo la vida? Bueno, lo de siempre.

Os deseo un buen año, este año que es la continuidad del otro pero que es portador de más fuerza ya que la olla esta a punto de explotar.





02/12/11

Un libro de fuego y de sangre



Hay libros que queman, como si el fuego los hubiese marcado. Fuego y sangre, dolor y exaltación. Desde un más allá no muy lejano y sin embargo… al leerlos estamos inmersos en este presente. ¿Cómo es posible? 

Leo este libro y me quedo atónita. Leo sobre el comienzo del Tercer Reich y estoy leyendo mi presente, en 2011. Todos los regimenes fascistas tienen un suave comienzo, unos pasos lentos y sinuosos, una danza de la serpiente, apenas perceptible en lo cotidiano, como si todo ocurriese a un nivel subterráneo. Quizás es como si todo ocurriese en una pesadilla sin que sepamos que estamos en una pesadilla. 

Y este libro habla de todo esto: de cómo un personaje inmundo, llegado desde la más profunda oscuridad escabrosa, desde el infierno, pudo transformarse del día a la mañana en un líder de un país con su discurso racista y obsceno. Fue posible, lo sabemos. Hitler y su política existieron. Hoy en día tenemos la misma sensación de deja vu. 

Siempre me he preguntado como fue posible todo aquello que ocurrió y no es hasta que he empezado a informarme sobre la ponerología ( que es el estudio del mal en la esfera política) que no he encontrado respuestas valuables. Sin embargo una cosa es la ponerología, otra  como un pueblo, toda una nación, haya podido ser “cómplice” de tanto terror y barbarismo. Sin embargo también todo es lo mismo: unos déspotas sicopáticos crean un sistema de psicopatía. ¿Pero cual es el proceso? ¿Como ocurre  esta  transferencia de un grupo de lideres enfermos a todo un país? 

Este libro, pues, habla de todo esto, repito, en unas memorias que duelen como el fuego y la sangre porque son la voz de una conciencia y de un despertar- Y los que estamos hoy despiertos y tenemos una conciencia estamos pues ante el mismo dilema, el mismo panorama, la misma inquietud.

Lo que salvó la vida a Sebastian Haffner fue su nariz, este sentido nuestro el más potente de todos, el más primario, reliado a  la intuición o quizás a un conocimiento vital e invisible, a una memoria colectiva. Aunque lo que estaba ocurriendo en aquellos días  no tuviese ninguna referencia para Haffner , ni histórica ni social…La nariz del señor Haffner le salvo la vida porque respiró un mal olor, un terrible olor a carne podrida, a carroña, a cementerio. Y este olor terrible y espantoso, que él nunca había olido antes, que era nuevo, al que no se le podía poner ninguna etiqueta, fue el principio de un temblor, de una visión más amplia de su entorno, el comienzo de una intensa reflexión sobre lo que estaba ocurriendo en la Alemania de los años 30.

Este libro habla de la conciencia y de cómo es en definitiva terrible perderla y de cómo se pierde esto que es primordial para la supervivencia del ser humano. Cuando uno pierde la conciencia uno se pierde en el instinto primal, uno para de ser humano y se transforma en una bestia. ¿De qué manera perdemos la conciencia? Poco a poco, sin darnos cuenta. Y los líderes de aquel entonces, como los lideres de hoy en día, saben como hacernos olvidar que tenemos una conciencia, saben como arrematarla, saben como utilizar este instinto de bestia sin conciencia que todos tenemos en nuestras sombras humanas.  

Los nazis utilizaron los mismos artefactos que los políticos de hoy utilizan: la propaganda, las mentiras, las falsas banderas y el racismo. También utilizaron  las amenazas, el miedo, y finalmente el terror. Así de simple. Pero el ser humano es simple, si nos ponemos a pensar en ello. 

Las memorias de Haffner empiezan con estas palabras:  

La historia que va a ser relatada a continuación versa sobre una especie de
duelo. Se trata del duelo entre dos contrincantes muy desiguales: un Estado
tremendamente poderoso, fuerte y despiadado, y un individuo particular pequeño, anónimo y desconocido. Este duelo no se desarrolla en el campo de lo que comúnmente se considera la política; el particular no es en modo alguno un político, ni mucho menos un conspirador o un «enemigo público». Está en todo momento claramente a la defensiva. No pretende más que salvaguardar aquello que, mal que bien, considera su propia personalidad, su propia vida y su honor personal. Todo ello es atacado sin cesar por el Estado en el que vive y con el que trata, a través de medios en extremo brutales, si bien algo torpes.  

Dicho  Estado exige a este particular, bajo terribles amenazas, que renuncie a sus amigos, que abandone a sus novias, que deje a un lado sus convicciones y acepte otras preestablecidas, que salude de forma distinta a la que está acostumbrado, que coma y beba de forma distinta a la que le gusta, que dedique su tiempo libre a ocupaciones que detesta, que ponga su persona a disposición de aventuras que rechaza, que niegue su pasado y su propio yo y, en especial, que, al hacer todo ello, muestre continuamente un entusiasmo y agradecimiento máximos.  

Los tiempos han cambiado, es cierto. Vivimos ahora en el Siglo XXI. Pero seguimos estancados, petrificados bajo el yugo de los mismos que permitieron tantas atrocidades. Solo han cambiado los nombres, las caretas. La situación del individuo, al leer el libro de Haffner, parece la misma: enfrente de la bestia, ¿como reaccionar? ¿Transformandonos en una bestia? Tenemos la eleccion.

 De lo que se trata aquí es de la vacunación sistemática de todo un pueblo -el alemán- con un bacilo cuyo efecto consiste en que todos los portadores actúan contra el prójimo con ferocidad, o dicho de otro modo: se trata de liberar y cultivar aquellos instintos sádicos cuya represión y destrucción ha sido obra de un proceso civilizador de muchos miles de años de duración. En uno de los próximos capítulos tendré ocasión de demostrar cómo amplios sectores de la nación alemana -a pesar de su debilitamiento y deshonra generales- sí que logran reunir defensas, probablemente a partir de un oscuro instinto que les advierte sobre lo que está en juego. De no ser así y en caso de que este intento de los nazis -núcleo principal de todas sus aspiraciones- llegase a buen término, todo conduciría a una crisis humana de primer grado, en la que se pondría en cuestión la pervivencia física de la especie y cuya única escapatoria consistiría probablemente en recurrir por fuerza a medios espantosos, como la destrucción física de todos los afectados por el bacilo lobuno. 

Este libro se lee como una novela de horror, o como un libro de amor. Los dos extremos están, esto es lo que pasaba. Entre el horror y el amor un hombre decide mirar su realidad con unos ojos tan abiertos que hoy siguen mirando, y esta mirada atraviesa el tiempo, es una mirada eterna, ilimitada.  El libro fue escrito en 1939, antes de la guerra y Haffner lejos de Alemania. Pudo sobrevivir al cataclismo porque vio. Vio los síntomas, los signos. Y supo elegir.

Pero no es una novela de horror, no es una novela, son unas memorias terribles de inteligencia. Y aquí están, fuera del tiempo, como advertencia.


 Estoy leyendo: Defying Hitler por Sebastian Haffner, ed.Weidenfeld & Nicolson, London, 2000.


Podeis bajaros el libro en castellano en esta pagina



22/10/11

El calvario no esta muy lejos, amigos

La Procesión al Calvario, 1564, Brueghel-viejo


Pero… ¿no sentís rechazo?
De estos rechazos que son como azules, rodeados de silencio, de estos rechazos sin nombre que son como viejos amigos, como un asentimiento, entiendo dice el rechazo. Otra vez. No pasa nada.

No quería escribir nada, no hay nada que decir. Ya se ha dicho todo, quien soy yo para aportar palabras a esto que no se puede definir pero que otros han puesto en imágenes, en mentiras, quien soy yo para exponer este rechazo que va más allá de la muerte de un leader, era esto después de todo, pero mi rechazo no es su muerte, mi rechazo es  este rictus de muerte que muestran las mascaras de los otros, mascaretas de ignorantes, de imbéciles, de idiotas, de locos. Esto, ver que aún estamos en esto, en este agujero negro, en este camino sin salida.

Unos bailan de alegría, otros sonríen satisfechos, otros miran con sadismo, otros simplemente aplauden. Son fieras. Son monstruos. Son seres de hierro, sin conciencia. No estoy solo hablando de los gobernantes que han debido beber una buena botella de cava para festejar, en sus antros hediondos, la muerte de toda la esperanza de un continente. Hablo del plebeyo que ríe sin vergüenza, en una mueca espantosa de indiferencia y de estupidez humana.

No quería hablar de él, por qué si solo era un gobernante, nada más. Quería hablar de este signo que es este asesinato, para el resto de la humanidad, donde el casi 99% sigue en total y absoluta ignorancia de lo que este signo nos dice. Hay que estar atentos a los signos, que nos advierten de las futuras desgracias que nos esperan porque no sabemos ni leerlos, ni entenderlos, ni analizarlos. ¡Que imbéciles que somos!

Lo siento pero el mundo, este mundo, no es un buen lugar para vivir. Las hordas de los  psicópatas han empezado a mostrar sus dientes.

26/08/11

La Nausea


Hemos llegado en el momento en que la nausea aparece y tengo que cerrar la radio para no vomitar, respiro hondo, el paisaje me ayuda a calmarme, la ruta esta vacía (tan vacía que tengo la impresión de estar en el fin del mundo), el cielo muy azul.

Para calmarme me digo que hay otros como yo que están viviendo esta nausea, este rechazo físico y mental de lo que se dice, que no estoy sola me digo, otros como yo también tienen que cerrar la radio o la tele o tirar contra la pared el periódico y salir corriendo de la habitación para respirar otro aire, respirar hondo y que todo se calme: la rabia que acompaña la nausea, la desesperanza, la tristeza, el dolor.

Es una nausea que es como una ola de mar, que lo abarca todo, que es pulso destructivo. Pongo Barry White para calmarme y entonces viene la nostalgia de otros años donde pensaba que la culpa era nuestra, que llegaríamos a un consenso para arreglar el estado de todo este Mundo. En aquellos años yo era muy idealista. Apago a Barry White, no es buena la nostalgia en estos tiempos. En estos tiempos hay que ser realista y precavido, ya mi padre me lo aconsejaba cuando era mas joven.

Quizás esta nausea es necesaria, la repulsa es necesaria, el rechazo es necesario. Quiero relativizar: durante la Segunda Guerra Mundial muchos debieron vivir esta nausea al oír los discursos de Hitler pero sobretodo al ser testigos de la complicidad de los gobiernos, de su falsa “incapacidad” para resolver el avance mecánico y destructor del Nazismo, muchos debieron salir pitando de sus habitaciones después de apagar los aparatos de radio, respirar hondo, reflexionar. Cuanta soledad debieron sentir al oír la intensa propaganda a todos los niveles para justificar la carne de cañón, el odio, la puesta en marcha de aquel Nuevo Orden. Cuando uno lee los diarios personales de aquel momento histórico, insisto, uno sabe entonces que esta soledad que sentimos es relativa, en este espacio tiempo no estamos solos y esta idea es nutritiva para el espíritu.

Entonces cuando oigo a nuestros periodistas demonizar a Gaddafi, a nuestros ministros (en este caso ministra) afirmar el bien de esta guerra, cuando los oigo mentir descaradamente sobre todo, y también diciendo claramente los objetivos de esta guerra, como se van a dividir el pastel los gobiernos, como nos van a hacer pagar todo lo que han hecho y van a hacer, porque una cosa esta clara: las guerra las pagamos con nuestros impuestos, las reconstrucciones también. Y también vamos a pagar el hecho de que no hemos chillado en la calle en contra de la destrucción de Libia. En parte porque cuando dijimos NO A LA GUERRA, hace unos cuantos años, no sirvió de absolutamente nada.

Lo que si sirve es esta nausea. Ella me indica y a la vez me tranquiliza. Me incita a mirar esta realidad y sus hilos invisibles, me incita a aceptar esta gran soledad en la que vivo que hace que el silencio es algo que comparto con otros como yo.

Para los que se hacen preguntas sobre el por que de esta guerra en Libia pongo aquí un video que habla sobre Gaddafi y su Oro. Lo que me recuerda algo: cuando los Nazis invadían un país lo primero que hacían era dirigirse al Banco y apoderarse del Oro. Luego lo enviaban a Suiza. Hay un libro que es muy importante y que leí hace algunos años que habla de este tema, el tema del Oro y de Suiza y Jean Ziegler es claro: si no hubiese sido por la complicidad escabrosa de Suiza la Segunda Guerra Mundial no hubiese durado tantos años y no hubiesen muerto unos 60 millones de individuos. El libro aclara sobre la importancia del Oro en la guerra de Hitler que fue apoyado por los grandes y potentes Bancos mundiales. Y no olvidemos que sin los bancos, y entre ellos bancos judíos, Hitler no hubiese existido. Y la Historia se repite y vemos hoy que todo es cuestión de dinero y ganancias, y entonces se apoyó a Hitler mientras que hoy se apoya a unos mercenarios asesinos y bandidos. La misma basura. Aquí va el libro:



Y el video:

http://youtu.be/GuqZfaj34nc

Ayer leí tres buenos textos de mis amigos de la Tribu, y gracias a ellos puedo respirar mejor, sentirme un poco menos sola aunque es importante esta gran Soledad en la que estamos sumergidos. Solo en ella podemos crecer y avanzar.

Varín y sus grandes reflexiones.

Mr.D también reflexiona y esto me gusta.

Nadiemejorquenadie es un As.

03/08/11

Como una libélula


Mientras los políticos nos hacen ver que el Apocalipsis económico esta a punto de llegar, la vida sigue y las guerras. Los políticos son unos manipuladores sin ninguna escasez de vergüenza. Es decir: son unos sinvergüenzas. Los políticos pero también los que hacen parte del circulo: los economistas, los analistas, los periodistas…


Y sin embargo la guerra sigue, imperdonable, en Libia.


Los espectáculos se nos ofrecen como distracciones para que no miremos esta realidad, la realidad de la guerra en Libia. Esta guerra es la tragedia anunciada de todos los pueblos de África, de las esperanzas y los deseos de cambio y justicia en África. Y África, no lo olvidemos nunca, es nuestra cuna. Cuna de nuestros sueños más inconcientes y cuna de nuestro deseo de cambio. Recuerdo como Gaddafi era y sigue siendo un héroe para mis amigos africanos, como hablaban bien de él, y también de Sankara que fue asesinado. Los veo, a mis amigos africanos, hablar con los ojos brillantes, con una mirada clara y sincera, deseosa y ansiosa de bondad, de igualdad. La risa de mis hermanos africanos la oigo aún, no es una risa triste ni mucho menos, es una risa de paciencia y esperanza.


Pero no hay esperanza para África, porque África es una mina de oro, siempre lo ha sido y siempre lo será además de ser un continente que los Imperios han corrompido sin merced para después hacernos creer que el africano es un ser inútil y perezoso. Bueno, hemos olvidado tanto y hasta muchas veces nos sorprende aún otra hambruna. ¿Otra? ¿Acaso no es infinita el hambre en África?


Sí, también recuerdo que yo fui admiradora de Gaddafi, es un decir. Siempre los políticos que se han opuesto a los americanos me han parecido admirables. Y sigo siendo a mi manera admiradora del pueblo de Libia, mártir y punto de ataque del virus americano.


Mientras bombardean y anihilan la esperanza de África en un país que era un pequeñito inmenso oasis, nos sacan a relucir los payasos, es un viejo truco de circo. ¡Que la economía esta al borde de la hecatombe! Que España pronto caerá como se hundió el Titanic! ¡España, Europa, Estados Unidos! ¡Todos! Esto para hacernos reír. Y luego sacan a relucir las fieras para hacernos llorar.


La tragedia que vive este planeta sin embargo es real, y muy grave. Pero siempre ha sido así. Y cada vez será peor. ¿Nos preocupa la tragedia del planeta o nuestro bien estar?


Algo esta ocurriendo, es cierto. Estamos tan hartos de todo esto, queremos evolucionar, como especie pero no nos dejan, no quieren. Sin embargo aunque sea un trabajo solitario tenemos que seguir evolucionando y cuanto más solitario sea el trabajo mejor. Pero también necesitamos de los otros, para este despertar y esta toma de conciencia.


Pero tenemos que tomar conciencia de que hasta que no caiga este Imperio no va a cambiar nada. Este Imperio se llama Estados Unidos e Israel. Un día caerá, en el Titanic, recordemos, casi no se salvó nadie.


La guerra en Libia seguirá porque quieren anihilar no solo el futuro de África pero el de todo el planeta. La hambrunas persistirán y cada vez en más lugares. Los terremotos, las sequías, los virus extraños, los fuegos, las inundaciones, las explosiones solares, la aparición de más monstruos… Pero también nuestro despertar, que es inseparable de todos estos acontecimientos terrestres. Después de todo somos una especie en vía de extinción y como especie estamos conectados al Cosmos. Hasta las libélulas saben de este lazo. Y antes de desaparecer, sea por una plaga o un Ice Age inminente, nos daremos cuenta de ello.


Mientras tanto tenemos que seguir guardando el equilibrio, a la vez físico, espiritual y mental. Es que no nos queda otra.

21/06/11

That Summer de Andrew Greig




Aquel Verano es una historia de amor. Pero no una historia romántica. Si hubiese sido romántica no la hubiese leído, no me gusta el romanticismo ya que lo encuentro falso. Pero el amor, el amor universal, el amor del prójimo, el amor a la vida…

Es un último verano, unos meses extraños e intensos, en un principio particular de una gran guerra, de una gran hecatombe humana, el principio del dolor. ¿En qué nos estamos transformando? se preguntan los dos principales personajes, un hombre y una mujer, y esta pregunta anuncia el tema de esta bellísima novela, en como la guerra cambia hasta nuestra percepción de la vida, de nosotros mismos, del Universo.


Son jóvenes, dinámicos, fuertes, sensibles. Pero la guerra tiene otras ideas en su Ser, la guerra son dos manos que aplastan, destruyen y matan. La muerte esta presente, sombra que lo abarca todo, hasta el mismo hecho de existir. Ellos son jóvenes pero se trata del último verano, quizás el último verano donde la inocencia aún tenía su razón de ser.


Me gusta esta novela por varias razones y es que dá una visión intima de la guerra, de lo cotidiano, de los pequeños gestos y las pequeñas cosas. Entra, esta novela, en la intimidad de la vida, con todo lo bello de ella, su naturaleza, su esperanza, su deseo, su pasión. La vida es todo esto y mucho más, es sentimiento y alegría, es unión y felicidad. Es amor, amor puro y simple, es un hombre y una mujer que se enamoran, que empiezan este camino tan extraño que es el amor, unión física y espiritual. La vida, la magnifica vida es todo esto y mucho más, un cigarrillo que uno enciende en la penumbra de una habitación, un cuello de mujer color de perla marina, unos cabellos que parecen algas.


Pero también es la muerte, simplemente, es el final de un camino, es la tragedia sin palabras, es silencio, soledad, tristeza, perdición, destrucción. La guerra hace que todo esto de la vida se vuelva inmenso, grandioso, impensablemente grotesco y magnifico.


Dos personas en medio de una guerra absurda, como todas lo son. En un último verano de sus vidas, el recuerdo de algo que pasó hace muchísimos años pero qué son los años para el Tiempo del Cosmos, son apenas un parpadeo, una fracción de segundo, no son nada, el Tiempo es una mándala que nos ofrece la posibilidad de entrar en él, el Tiempo, donde sea, para presenciar, admirar, compartir. Darnos cuenta que ellos, los que vivieron en 1940 somos nosotros, y nosotros somos ellos. Solo así podremos permitir que los mártires y los fantasmas de aquella Segunda Guerra Mundial puedan reposar en paz.


¿En qué nos estamos transformando? se preguntan. Yo quisiera decir en nosotros, en mí y tú, en aquellos. Ya que nosotros somos ellos en aquel verano, en aquel futuro de 1940.