3/8/10

Hambruna en Niger






Hombres de hierro, ¿Cómo podéis planificar guerras, en este caso guerras nucleares, mientras estos niños, que tienen el sol en los ojos, que son estrellas, están muriendo de hambre? ¿Cómo podéis, hombres de la guerra, guerreros brutos, miraros en el espejo y continuar a vivir como si de nada se tratase? Hombres de hierro, de paja, hombres de metal, sin alma, sin corazón, planificáis vuestras batallas y mientras tanto estos niños, astros perdidos, se mueren de hambre y de sed. ¿Cómo sois capaces de seguir vuestra rutina sin que os caiga la cara de vergüenza? Soldados malos que sois, que lucháis para aniquilar el mundo en vez de salvarlo. Malas personas que sois, que matáis al inocente y no hacéis nada para salvar a estos niños que son seda pura, que tienen un corazón como vuestros hijos, y unos pies que solo merecen besos y no la miseria que les ofrecéis, hombres de hierro, gobernantes de paja, especuladores y planificadores y explotadores y criados del caos.


Dinero tenéis, para vuestras armas, invenciones del mal. Y no para estos niños, pajaritos perdidos en este mundo tan duro y tan injusto. Pero injusto y duro por vuestra culpa.