3/8/11

Como una libélula


Mientras los políticos nos hacen ver que el Apocalipsis económico esta a punto de llegar, la vida sigue y las guerras. Los políticos son unos manipuladores sin ninguna escasez de vergüenza. Es decir: son unos sinvergüenzas. Los políticos pero también los que hacen parte del circulo: los economistas, los analistas, los periodistas…


Y sin embargo la guerra sigue, imperdonable, en Libia.


Los espectáculos se nos ofrecen como distracciones para que no miremos esta realidad, la realidad de la guerra en Libia. Esta guerra es la tragedia anunciada de todos los pueblos de África, de las esperanzas y los deseos de cambio y justicia en África. Y África, no lo olvidemos nunca, es nuestra cuna. Cuna de nuestros sueños más inconcientes y cuna de nuestro deseo de cambio. Recuerdo como Gaddafi era y sigue siendo un héroe para mis amigos africanos, como hablaban bien de él, y también de Sankara que fue asesinado. Los veo, a mis amigos africanos, hablar con los ojos brillantes, con una mirada clara y sincera, deseosa y ansiosa de bondad, de igualdad. La risa de mis hermanos africanos la oigo aún, no es una risa triste ni mucho menos, es una risa de paciencia y esperanza.


Pero no hay esperanza para África, porque África es una mina de oro, siempre lo ha sido y siempre lo será además de ser un continente que los Imperios han corrompido sin merced para después hacernos creer que el africano es un ser inútil y perezoso. Bueno, hemos olvidado tanto y hasta muchas veces nos sorprende aún otra hambruna. ¿Otra? ¿Acaso no es infinita el hambre en África?


Sí, también recuerdo que yo fui admiradora de Gaddafi, es un decir. Siempre los políticos que se han opuesto a los americanos me han parecido admirables. Y sigo siendo a mi manera admiradora del pueblo de Libia, mártir y punto de ataque del virus americano.


Mientras bombardean y anihilan la esperanza de África en un país que era un pequeñito inmenso oasis, nos sacan a relucir los payasos, es un viejo truco de circo. ¡Que la economía esta al borde de la hecatombe! Que España pronto caerá como se hundió el Titanic! ¡España, Europa, Estados Unidos! ¡Todos! Esto para hacernos reír. Y luego sacan a relucir las fieras para hacernos llorar.


La tragedia que vive este planeta sin embargo es real, y muy grave. Pero siempre ha sido así. Y cada vez será peor. ¿Nos preocupa la tragedia del planeta o nuestro bien estar?


Algo esta ocurriendo, es cierto. Estamos tan hartos de todo esto, queremos evolucionar, como especie pero no nos dejan, no quieren. Sin embargo aunque sea un trabajo solitario tenemos que seguir evolucionando y cuanto más solitario sea el trabajo mejor. Pero también necesitamos de los otros, para este despertar y esta toma de conciencia.


Pero tenemos que tomar conciencia de que hasta que no caiga este Imperio no va a cambiar nada. Este Imperio se llama Estados Unidos e Israel. Un día caerá, en el Titanic, recordemos, casi no se salvó nadie.


La guerra en Libia seguirá porque quieren anihilar no solo el futuro de África pero el de todo el planeta. La hambrunas persistirán y cada vez en más lugares. Los terremotos, las sequías, los virus extraños, los fuegos, las inundaciones, las explosiones solares, la aparición de más monstruos… Pero también nuestro despertar, que es inseparable de todos estos acontecimientos terrestres. Después de todo somos una especie en vía de extinción y como especie estamos conectados al Cosmos. Hasta las libélulas saben de este lazo. Y antes de desaparecer, sea por una plaga o un Ice Age inminente, nos daremos cuenta de ello.


Mientras tanto tenemos que seguir guardando el equilibrio, a la vez físico, espiritual y mental. Es que no nos queda otra.

6 comentarios:

varín dijo...

No nos queda otra, lydia,

y confío en que consigamos teniendo nuestra cordura loca respecto a lo "normal", a lo "oficial", a lo "cívico y moral"[como promover, hacer y apoyar masacres, que no "guerras", contra pueblos que avanzan en paz y sin molestar a nadie, antes bien intentando ayudar ]

Sé de qué manera te duele lo que tenemos que soportar mientras los psicos se dedican a lo suyo.
es una clase de tristeza y congoja,
impotencia y rabia
que no tiene que ver con lo individual, es comunitario, es tribal, pero claro, algunos somos más sensibles a ello, y duele en cambio de forma individual, ya que indivualizados estamos.

Está bien que se sepa claramente que seguimos causando sufrimiento ( o siguen sería más exacto ) sin importarles que eso sea contraproducente para el avance del conjunto,, claro: ellos se consideran al margen
y ahí, como en tantas otras cosas demuestran claramente su ignorancia, su olvido y su soberbia desmedida que le hace cegaratos sin admitirlo



te deseo un Agosto dichoso y sin guerra,

Abrazos

jinquer dijo...

las libélulas son imagen de ríos sin contaminar, seguramente mucha gente de ciudad solo las conoce a través de documentales.
Los seres humanos son imagen de mentes sin contaminar, seguramente pocas libélulas los conocen.
La tuya, parece que te habló con dulzura, ante un tema tan difícil: nuestro dolor ante el sufrimiento ajeno.

B<|>s

Lydia dijo...

Varin, cuanta razón tienes. Sobretodo tomar conciencia de que esta situación es debida a los psicopatas que dirigen este planeta, sobre todo ir tomando conciencia de ello cada día más y más ya que es tan evidente pero cuesta, cuesta tanto ver esto pero una vez que uno lo sabe todo se esclarece, toda el sufrimiento de la humanidad se entiende. Un abrazo y buen final de verano.


Jinquer, como has adivinado que una libelula apareció en mi vida el otro día dos veces seguidas, era tan bella! Es a mi punto de ver el insecto más bello que hay sobre la tierra junto con la abeja. Las dos que se acercaron a mí y que me permitieron contemplarlas largo rato eran azules y efimeras como las hadas, mensajeras de algo que esta en nosotros, la belleza de esta vida, su fragilidad, el silencio que es necesario para contactar con este Cosmos que es nuestra patria querida. Nosotros pasaremos y desapareceremos pero los insectos seguirán pero y las libelulas, quien las contemplará, quien mirará sus elegantes y misteriosos cuerpos bailarines y poeticos?
Un abrazo,

Alejandro Kreiner dijo...

Para cambiar el mundo tenemos que empezar para nosotros mismos. Lo que no está en nuestra mano no lo podemos cambiar... aunque si lo podemos denunciar.

Saludos.

dominique dijo...

Te endiendo cuando hablas de la mirada de los africanos, tiene un algo indefinible, pero ahora sólo hay miradas de dolor, resignación y muerte anunciada, reflejan el dolor de la pérdida de niños, de enframadades y de hambruna o simplemente de sed de agua; Alucinante en pleno siglo XX1 mientras unos cuantos se lucran de su dolor con total impunidad.Tienes razón, Africa no tiene salvación, hasta que no esté expoliada del todo seguirá martirizada.Me he criado en Africa ecuatorial y amo esta tierra y sus habitantes.El gran cataclismo ha de llegar de una forma u otra, este mundo NO puede seguir de esta forma, estoy esperanzada en que algún día volvamos a ser humanos aunque nos cueste un precio desorbitado.
Caricias a Laika, un abrazo

Lydia dijo...

Dominique! Bienvenido al nuestro blog.Y gracias por tus comentarios. La gran desgracia de Africa es su riqueza, es el continente más rico del planeta y parece mentira que por sus riquezas sea el más sacrificado. Pero siempre ha sido así, aunque esto tiene que parar de una vez, no podemos seguir así. Pero quizas hace mil siglos tambien los habitantes decian se hacian las mismas reflexiones, quien sabe y esto es lo que a mí personalmente me deprime.
Cuanto dolor aún seremos testigos, sobre todo en Libia. Se esta preparando una gran masacre.
Un abrazo,